SOBRE MI

La fuerza de una pisada Trabajo en el hospital de mi ciudad, me gusta, pero también pienso que desconectar de él, es importante.

La fotografía es una manera de conectar con lo que tenemos dentro nosotros y deseamos compartir con el mundo que nos rodea.


La fotografía era para mí algo inimaginable, solo disparaba en automático para fotos de vacaciones. Un día recordé que tenía carnet el de la SFG y se me ocurrió entrar, y lo hice, en el momento más oportuno: Con un viaje, a Galicia organizado por un socio. A partir de esa experiencia, mi mirada fotográfica paso de automática a detalle. Me enamore de los paisajes, descubrí la larga exposición, la foto nocturna, y en ese maravilloso lugar Galicia, afiance mi afición por la fotografía. Hoy, miro todo lo que me rodea y pienso que todo nos deja huella.

La huella que me deja la vida

Me siento en la playa encima de un tronco, con pinta de cómodo,para pensar que grabar durante un minuto.
Levanto la vista y observo caminar a las personas con su reflejo en el agua meditando que escribir en un minuto, mientras grabo.
Aparece mi adolescencia y siento tristeza, porque se fue sin enterarme,y las huellas que dejan mis pies en la arena, me llevan sin rumbo a ninguna parte, ¿Qué proyectan en ella? No lo sé, pasado, presente,alegría, tristeza…. ¿quién lo sabe? ¿Quién no ha seguido alguna vez las huellas que otros han dejado? Las pisamos, comprobamos su tamaño o simplemente no hacemos nada. Miro sigo, recapacito y siento lo mismo, que permanecen quietas, hasta que una ola las borra y las hace desaparecer. Lo mismo ocurre con sueños cuando se enfrentan la realidad. Dejo el tronco en el que me he sentado para escribir, encamino mi paso a la orilla para refrescar mis pies y comprobar cómo mis huellas se las lleva la marea.¿Podría ser mi proyecto las huellas que deja la vida?

Pienso que hay mucha vida en una pisada.

Arantxa Cortajarena